Nuestra Región

Mayabeque

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  • La rumba encabezada por Pablo Padilla ya muerto.
  • La música campesina encabezada por Francisco Pereira ya muerto.
  • La música mexicana encabezada por Rudael Farráda y la familia Borges.
  • La poesía por la escritora Andrea Molina con numerosas publicaciones y premios nacionales e internacionales.
  • Costumbres en los años recientes:
  • 24 de enero: se saca a pasear a la patrona de Nueva Paz (Nuestra Señora de la Paz), por todo el pueblo en procesión.
  • 2 de noviembre: día de los fieles difuntos haciendo una peregrinación hacia el cementerio, donde las personas le llevan flores y ponen velas a sus seres queridos.
  • Velada del 17 de diciembre: esperando el día de San Lázaro.
  • El 4 de diciembre esperando el día se Santa Bárbara.
  • El 8 de septiembre se saca a pasear la Virgen de la Caridad del Cobre patrona del pueblo de Los Palos.

Santo patronal según ritual católico

En Nueva Paz: Nuestra Señora de la Paz.

En Los Palos: La Virgen de la Caridad del Cobre

En Vegas: Santa Rosalía.

Ratio: 3 / 5

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Los elementos históricos que influyen socioculturalmente en la población santacruceña son muy numerosos. Entre ellos se destacan la fundación de Arcos de Canasí, de San Lorenzo de Jibacoa y de San Matías del Río Blanco. El incendio de San Matías durante la guerra de independencia.

El hecho de que Santa Cruz del Norte nunca fue fundado, lo cual se demuestra porque ni el trazado de las calles, ni el diseño del parque en el centro del poblado con la iglesia y los principales edificios públicos a su alrededor, se hicieron como correspondía a la costumbre española de la época.

Por esta razón, y por el hecho de no tener un santo patrón, las fiestas de Santa Cruz del Norte no son ni fundacionales ni patronales, sino fiestas tradicionales. En Canasí, por ejemplo son las fiestas patronales de San Matías. En Jibacoa, las fiestas patronales de San Lorenzo. Las de Santa Cruz del Norte, recogen la tradición creada en el campo habanero de celebrar en las cercanías del 3 de mayo las fiestas de la Cruz de mayo o el palo de mayo, en conmemoración del hallazgo de la verdadera cruz, donde crucificaron a Jesús de Nazaret, que según la tradición católica, fue encontrada en esa fecha.

La Cruz de Mayo

La cruz fue, durante muchos años, un elemento tradicional en el campo habanero y cubano, en general. En muchos lugares celebraban la fecha de la Santa Cruz el día 3 de mayo con un evento que consistía en ubicar una cruz adornada con flores y luces sobre una escalera o lugar elevado, y festejar, con ese pretexto una ceremonia de suscripción popular o familiar conocida como ¨La cruz de mayo¨ o ¨El palo de mayo¨.

Cuando por iniciativa del matrimonio formado por Nicasio Díaz y su esposa, Clara Hernández, el carpintero Julio Somodevilla construyó la primera cruz, tallada en madera, para las fiestas de mayo en Santa Cruz del Norte, se presentó la dificultad del adorno, porque no debía hacerse con rosas.

Como no había rosas naturales, una artesana local las confeccionó con gran habilidad utilizando escamas de pescados coloreadas. Esto representaba un gran simbolismo, pues en un pueblo de pescadores, fueron éstos los que aportaron las escamas para adornar la cruz.

Adornada con las rosas artificiales, pintura y papel dorado, la cruz fue ubicada en la casa de los promotores de la iniciativa. A partir de esa fecha la cruz fue llevada solemnemente sobre unas andas en procesión que atravesaba las calles del pueblo, hasta el local donde se realizaría el culto católico. A la procesión seguía una misa solemne y con ese pretexto se organizaban juegos y actividades festivas.

Las fiestas de mayo en Santa Cruz del Norte incluían actuaciones de la banda municipal y artistas contratados, bailes, desfiles carnavalescos y la venta de artesanías, comidas y bebidas. Desde luego, también se realizaban otras actividades menos inocentes como juegos prohibidos de dados, lotería, peleas de gallos y en alguna ocasión hasta de perros.

Más adelante, al llegar la luz eléctrica al poblado, se adornaba con ella la cruz, que era emplazada en la loma de la Vigía, y luego llevada solemnemente al otro lado del río, donde hoy se ubican las oficinas de la Ronera. Con participación creciente de los pescadores se hizo costumbre que estos compitieran por conducir la cruz y comenzaron a ser seleccionadas las embarcaciones mejor adornadas para llevarla, cubierta de flores y adornos, por el río, hacia la ensenada.

La cruz es algo más que un símbolo religioso, es una parte integral de la cultura y la historia de Santa Cruz del Norte. Casi siempre ha sido un elemento importante en el complejo cultural socio religioso santacruceño. Aún antes de la llegada de los españoles existió una pictografía aborigen en la caverna de las Cinco Cuevas, descubierta por Nicasio Viñas que, curiosamente, representa una cruz.

En el logotipo original de la Ronera Santa Cruz fue incluida una cruz gamada o suástica, que, ante la mala fama que posteriormente ganó ese símbolo, adoptado por el fascismo, fue sustituida por la flor de lis, también con forma de cruz. El producto más célebre de la Ronera, el ron Havana Club, exhibía en su etiqueta original la cruz pre cristiana de Vizcaya, y en su presentación actual lleva a La Giraldilla, cuya insignia de mando es la Cruz de Calatrava.

De cualquier manera, no hay dudas de que entre todas las variantes de cruz que forman parte del patrimonio cultural santacruceño, la más alegre, es la Cruz de Mayo, que hoy preside las tradicionales Fiestas del Mar.

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Las tradiciones podemos clasificarlas en las de origen español, relacionándose entre ellas las fiestas del Santo patrón y los carnavales; las tradiciones campesinas como son los guateques campesinos, los torneos de cintas, las carreras de caballo y las serenatas, aunque estas últimas, como ha de suponerse se han extendido a otros sectores de la sociedad; y por último las tradiciones afrocubanas.

Cada época histórica tiene una forma particular de exponer estas tradiciones, a partir de los años iniciales del siglo XX se inicia un proceso en que está implícito la orientación a norteamericanizar nuestra cultura que se expresa estos festejos, en el caso de las fiestas patronales hay un divorcio del contenido religioso que las caracterizó durante el siglo XIX y se tornan más comerciales llegándose incluso a realizar exposiciones de automóviles como sucedió en el año 1938.

En cuanto a los carnavales estos siguiendo la tradición traspolada por España al contexto americano, se reproducía los eventos solsticiales y equinocciales de ahí que existiera una abundante representación en carrozas escenarios, etc., de elementos florales representativos de la fecundidad y del movimiento de los astros en la bóveda celeste en la década de 1920 existía en Madruga la comparsa del sol y las estrellas en que se representaban estos elementos.

La presencia del maestro Urfé en esta localidad, el más prolífico compositor de la época, le dio colorido a estos festejos al dedicarle a la Reina del Carnaval una pieza bajo su nombre, en Aguacate en el marco de las mismas se realizaba las Fiestas del Aguacatense ausente.

Era característico de estos festejos las comparsas, los desfiles de muñecotes, la elección de la reina y sus luceros que se hacían coronar y pasear por las principales calles de los poblados, el lanzamiento de fuegos artificiales, la ambientación con música y expendio de comida y bebidas siguiendo la tradición de cada pueblo.

En cuanto a las fiestas campesinas lo más destacado es el guateque campesino, los más importantes por la participación de destacadas personalidades del repentismo eran los realizados por Varcalcer en Itabo, y la de Aniceto Suárez en la Concordia. En los años finales de la década de 1940 se destaca el área rural de Santa Rita donde se destacan los repentistas Ernesto Suárez y el recientemente fallecido Rigoberto Rizo Maldonado quien en 1938 obtuvo el premio del Príncipe de la Décima, a estos se une en la década de 1950 procedente de San Antonio de Río Blanco, Rafael Rubiera, por estos lugares transitaron Angelito Valiente, el Indio Naborí, Adolfo Alfonso y otros que prestigian la música campesina.

La abolición de la esclavitud en 1886 permitió gracias a la gestión filantrópica del Dr. José María Pardiñas, que la mayor parte de esta población se asentara en la zona conocida por La Sabana adonde llevaron sus tradiciones. Es la razón por la que este barrio sea el mayor exponente de la cultura afrocubana en el municipio en el que se encuentran leyendas como la del Papa Oro, inmenso maja de Santamaría que adquiere carácter místico al que se le hacen ofrendas en comidas y en gratitud el protege a la población. Se relaciona también la limpieza del Pocito de Yemayá, realizado para provocar la lluvia, en esta participaba la mayor parte de la población, entre ellos se recibía la colaboración de la administración del central San Antonio, (hoy Boris Luís Santa Coloma), el ritual se desarrollaba bajo los toques y el lanzamiento de ofrendas, el ritual continuaba hasta altas horas de la noche.

La esquina de las calles 44 y 25, donde se encuentra el bar Cuba Libre, popularmente el Bar de Nego era conocido como la esquina de la rumba, este era el punto oeste del pueblo, confluencia entre la parte urbana y La Sabana y donde se reunía este sector para en improvisados cajones con el repique del clavo sobre la botella o la guataca llevar a cabo la rumba que los distinguió.

Fredesvinda Rosell Rosell se vincula al trabajo comunitario a partir del año 1981, cuando comienza una intensa labor por rescatar, preservar y difundir los valores de la cultura Yoruba, símbolo que identifica lo más valioso y auténtico de nuestra identidad como pueblo. Realiza una exposición de valiosas piezas artesanales que constituyen elementos únicos y originales de la cultura Yoruba. Durante 15 años Freddy ha mantenido estrechos vínculos con el Conjunto Folklórico Nacional de Cuba con respecto al Laboratorio Internacional Folklórico que ha tenido como sede su vivienda. Ha realizado numerosas exposiciones: en Bellas Artes, en el Palacio de Segundo Cabo, en la Casa de África, la Biblioteca Rubén Martínez Villena, en el Pabellón Cuba, en el Teatro América y en el Palacio de las Convenciones. Estas exposiciones han tenido carácter nacional e internacional.

Por el sistemático trabajo comunitario realizado y sus resultados ha recibido las condecoraciones siguientes: medalla "Raúl Gómez García", la distinción Por la Cultura Cubana, el Premio de la Cultura Comunitaria 2001, designada hija ilustre de Madruga y Premio Memoria Viva 2004.

Santo patronal según ritual católico

Las fiestas patronales de Aguacate están orientadas a rendir culto a Nuestra Señora del Carmen, protectora de los marinos, como pueblo del interior, a diferencia de otras localidades costeras donde estas se desarrollaban, se observa que no se llevan a cabo aquellos vistosos y lúcidos desfiles náuticos.

En el caso de Pipián, dedicado a Nuestra Señora del Rosario, las festividades estuvieron, dada el origen campesino de sus pobladores, a la realización de actividades propiamente del campesinado; en tanto en Madruga, bajo la advocación a San Luis Rey de Francia, por las características del trazado urbanístico de estar la iglesia separada del parque o plaza había un distanciamiento, aunque evidentemente existía una distinción entre las actividades netamente religiosas realizadas en las iglesias y las recreativas.

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Las principales tradiciones de sus habitantes se desarrollaron en la etapa colonial y republicana, en nuestros días se tratan de rescatar estas tomando los elementos positivos de las mismas.

Las Verbenas de San Juan. Esto lo constituían las fiestas del santo patrón de pueblo, se celebraban en el mes de junio con carácter laico y religioso auspiciando en sus actividades por instituciones de Introducción y Recreo y diferentes casas comerciales, en su parte laica se realizaban bailables, torneos de cintas, kioscos con venta de comida y bebidas tradicionales de las que se recuerdan por su vistosidad: El Criollo, El Corel, El Español y El Azul. También se realizaban ventas de flores, se usaban disfraces por parte de las personas que atendían en los kioscos. Se realizaban en el Parque de Jaruco y en las calles aledañas con fuegos artificiales.

Carnavales de Jaruco. Se celebraban en el mes de febrero a partir de día 24 extendiéndose hasta los primeros días de marzo, éstos se empezaron a desarrollar en la década del 20, se caracterizaban por la realización de paseos y desfiles de carrozas, bailes de disfraces infantiles y adultos en las sedes de la Sociedades de Instrucción y Recreo. Las carrozas eran patrocinadas por las casas y asociaciones culturales y comerciales de la época, no faltaron los muñecones ni las margaritas.

Torneos de cintas. Eran parte integrante de Las Verbenas de San Juan y consistían en la competencia de dos bandos, uno rojo y otro azul con un total de diez parejas, en las que los hombres lucían cintas y las mujeres moños.

Tambores de Ma' Isabel. Esta actividad se realizaba los domingos al atardecer, después de las comidas. La negra María Isabel comenzaba a llamar a quienes quisieran bailar al compás de sus tres tambores que ceñía a su cuerpo con un ancho cinturón.

Bandas de música. Tuvimos varias, la primera fue en 1915, la segunda en 1925, la tercera en 1928 y una cuarta en 1946.

Grupos musicales. Existieron varios entre los que se destacaron la orquesta Santander, el grupo Lira, Septeto Chevalier, la orquesta Los Bohemios, el conjunto Casino del Río, el grupo de jazz Band y Iuduin.

Ceremonia de encendido de faroles y cambio de guardia. Entre 1824 y 1909 llegó la luz eléctrica a Jaruco, antes de ese período se realizaban pobres alumbramientos fundamentalmente en noches oscuras mediante una ceremonia de encendido de faroles y el cambio de guardia en las instalaciones civiles y militares ubicadas en los alrededores de la antigua Plaza de Armas de la ciudad condal de San Juan de Jaruco, por el entonces participaba la guardia de la cárcel municipal (actual Museo Municipal), la casa ayuntamiento, el cuartel de bomberos, la comandancia militar y el farolero, quien tenía la responsabilidad de encender los faroles de quinqué colocados desde 1837, muy novedosos y útiles para la época.

El farolero iniciaba su recorrido habitual a las ocho de la noche y posteriormente, se realizaba de forma majestuosa y con las mejores galas el cambio de guardia en las edificaciones antes mencionadas. Hoy se conserva en el centro histórico de la ciudad uno de los faroles originales colocados en 1824, en la esquina de la Ave. 21 y Calle 28, próximo a la comandancia.

En el mes de junio del 2000, durante la celebración de la jornada de la cultura local fue retomada esta ceremonia tratando de revitalizar dicha costumbre, se trató de ubicar los faroles en su lugar de origen, es decir, en las edificaciones alrededor de la plaza y recrear el ambiente de la época, la construcción de las antiguas garitas, la bandera, el uniforme, armamento e instrumentos musicales.

Santo patronal según ritual católico: San Juan Bautista.

Mitos y leyendas

Se cuenta que desde hace mucho tiempo existió en el poblado de Bainoa, localidad perteneciente a nuestro municipio un burro que caminaba detrás del dueño como si fuera una mascota de ahí la frase muy popular “El Burro de Bainoa”.

Esta leyenda tiene otra versión: se dice que en este poblado habían unos burros de madera para que los ciudadanos que iban a coger el tren dejaran las monturas de sus caballos hasta que regresaran del viaje. Hay una frase también muy usada cuando una embarazada esta pasada de tiempo: “Estas preñada del burro de Bainoa”.

Existe un asentamiento llamado El Conde cerca de este municipio y a su vez al Central Camilo Cienfuegos antiguo Hershey y se decía que había un mulo que cuando oía la sirena del central se sentaba y no trabajaba más en todo el día.

En el río de Jaruco las jóvenes se miraban y decían que veían el rostro del hombre que después sería su pareja y vivían con esa ilusión de encontrarse al hombre que las amaría para toda la vida.

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